Dinks

No todas las parejas aspiran a ser padres hoy en día. La idea de despertar de madrugada para atender al recién nacido, pagar costosos colegios y lidiar con crisis existenciales de adolescentes no forma parte de las proyecciones de los dinks (contracción de “double income, no kids”). En estricto, este es el término que denomina a las parejas heterosexuales de entre 25 y 35 años, con ingresos por encima del promedio, que conviven (casados o solteros) y que han optado por no tener hijos.

El inicio de esta tendencia estuvo motivado por el ingreso de las mujeres al mercado laboral, pero fueron otros factores como la competitividad, la cultura del consumo y el individualismo los que promovieron el surgimiento de los dinks, que de algún modo evidencian un quiebre de los modelos tradicionales de familia.

Los profesionales de la publicidad y el márketing han estudiado a este grupo que se ha convertido en un target muy atractivo para las empresas porque a los dinks no solo les gusta probar nuevos productos, sino que invierten más en salud, cultura y entretenimiento. De hecho, acuden a gimnasios y restaurantes de comida sana, realizan viajes turísticos y consumen más libros, películas, productos de lujo y nuevas tecnologías que las parejas que tienen hijos. También invierten en posgrados, en el desarrollo de su línea de carrera profesional y en proyectos personales.

Las ventajas que los dinks observan con respecto a los padres de familia van más allá de la posibilidad de gastar más en bienes suntuosos y diversión. Un mayor rango de paz y tranquilidad en sus casas les reporta índices menores de estrés, sienten que están más unidos entre sí debido a las mayores posibilidades de intimidad, y se sienten más autónomos al momento de tomar decisiones importantes (como el divorcio, la migración, etc.).

No se puede dejar de lado a otras personas que no estén dentro del perfil de los dinks (porque tienen escasos recursos económicos, no conviven o no están en el rango de edad mencionado) pero que son conscientes que un hijo significa un cambio importante en el presupuesto y que no toda persona adulta es apta para la crianza, motivos por los cuales han optado por la nuliparidad.

Los hijos no forman parte del proyecto de vida de los dinks y aunque  la sociedad todavía los mira críticamente, encuentran más ventajas en su modus vivendi enfocado al bienestar y al crecimiento personal.

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2 Respuestas a “Dinks

  1. Más que una opinión quiero dar una felicitación a esta publicación, ya que a diferencia de la mayoría de las otras con respecto a este tema, ustedes hacen mención (casi al final) de que nosotros los “dinks” no tenemos que tener necesariamente un ingreso económico altísimo y disfrutar de gastar mucho, como por ejemplo, comer en restaurantes caros (de hecho a mí no me gusta comer fuera de casa) o vestir con ropa de marca (de hecho mi ropa no tiene que ser cara para que mi esbelto cuerpo luzca bien), en general mi pareja y yo odiamos invertir más de lo que un producto amerita (si X producto cuesta menos en otro lugar o tienda y sabemos que es el mismo o muy parecido al que venden en una tienda cara, pues preferimos ir al lugar donde cuesta más barato, por más que contemos con el dinero necesario para gastar más). Con esta acotación (muy buena) que ustedes hacen pues están aclarando de alguna manera, quizá “sin querer queriendo”, que los dinks no somos necesariamente personas frívolas que sólo piensan en artículos y diversiones caras. Y aunque ambos (mi pareja y yo) nos hemos movido desde pequeños en un medio socioeconómico medio-alto, en los últimos años la economía de los países en subdesarrollo no es muy óptima y por ello, los hasta ahora pocos y diría yo aún precursores del movimiento “dink” en latinoamérica, no tenemos que encajar en la característica de “gastadores compulsivos” que nos achacan la mayoría de publicaciones del tema en mención. Y es justamente nuestra calidad de solteros sin hijos (y viviendo cada uno en sus respectivos hogares con padres y hermanos) es la que nos permite vivir decorosamente y “darnos nuestros gustitos”, y no necesariamente porque percibamos un ingreso económico alto, quizá sí algo superior al promedio, pero no exagerando.

  2. mmmm Me viene a la memoria un personaje ficticio de Nicolás Cage en Family man, quizá el papel que desarrollo Nicolás no se ajuste a la descripción de un DINKS, pero cuando hechó un vistazo a lo que sería su vida futura de casado y con hijos ya no quizo renunciar a esa posibilidad; esa secuencia en la que él lucha por no despertar del vistazo es inolvidable.
    Creo que a los DINKS les hace falta echar un vistazo a lo que sería su vida con hijos…………

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