Archivo mensual: diciembre 2010

Mi pareja favorita

Robert Smith y Mary Poole se conocieron a los 14 años en una clase de teatro en el colegio y una vez que se dieron la oportunidad, nunca más se separaron. La primera vez que fueron al cine vieron La masacre de Texas (1974). Mary estudió Educación Especial pero dejó de ejercer su carrera cuando The Cure adquirió fama internacional. Durante la gira The Kissing Tour, Robert le propuso matrimonio. El 13 de agosto de 1988 se casaron en un monasterio benedictino de Sussex, donde no se permitió la entrada de fans ni reporteros para que ese día Mary (y no The Cure) fuera la protagonista. En una entrevista, Robert llamó a Mary (quien aparece brevemente en el videoclip de Just like heaven) su Cindy Crawford. Tíos de 25 sobrinos, decidieron nunca tener hijos. Viven felices al sur de Inglaterra en una casa con vista al mar.

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Los locos, el Loco

Hace unos días, camino a una entrevista de trabajo, me topé con un loco. De esos locos extremadamente sucios que viven en su mundo y van añadiéndose accesorios. Lo primero que pensé es que podría robarme la cartera. Pero luego me convencí de que alguien así de loco no estaría interesado en una cartera. Los locos crean y viven en una realidad alternativa y suelen provocarnos miedo. ¿Por qué hay cada vez más locos? ¿Hacia dónde van los locos? ¿Somos nosotros los locos bajo su mirada?

Cuando Wayne L. Johnson analiza las obras bradburianas en Terrícola y marciano. Análisis de la obra de un mago, se detiene a describir a sus monstruos, locos e inadaptados. En los relatos de Bradbury “un loco es un monstruo vuelto hacia adentro. Aunque puede no diferir exteriormente de sus semejantes, puede no obstante sentirse aislado en un mundo ajeno y hostil, o compelido a crear un mundo de su propia fantasía”.

Pero si hay un loco que ha despertado mi curiosidad es el Loco del tarot. A él lo encontré en una tesis de diseño gráfico que estudiaba cómo se le representaba. Más adelante me lo volví a topar en Batman, el caballero de la noche, que sirvió de inspiración al Joker.  El Loco no tiene nada que perder. El Loco le da la espalda a la razón, se burla de las convenciones, improvisa, es excéntrico. ¿Cómo evolucionó hasta convertirse en el Loco? ¿Tiene algo de sabio? Tema para un ensayo…

Orgánico

Está de moda vivir en estado play. Es bien visto estar siempre conectado,  alerta, disponible. El prototipo de persona en estado play es el jugador de PlayStation. ¿Qué hace un jugador de PlayStation después de jugar? Procura vivir funcionalmente. Pero me pregunto si esta personita no extrañará en algún momento algo más orgánico

En una entrevista, Bret Easton Ellis dijo: “¿Sabes qué es lo que más extraño en este mundo digital en que vivimos? Extraño tocar las cosas, sentir el tacto de los objetos. Extraño los discos, abrir el envoltorio de un disco, tocar un vinilo, extraño los rollos de película fotográfica, la película de verdad, las Polaroid. Siento nostalgia por eso”.

Paradójicamente, un gran número de personas sueña con irse lejos para escapar de la rutina, tomar aire y, aunque no lo hagan explícito, yo creo que muchos desearían también no estar accesibles (lo que implicaría desconectarse de todas las pantallas y desintoxicarse de las malas noticias), “apagarse”. Aunque no he investigado lo suficiente , creo que trastornos como el déficit de atención, el cansancio crónico, los ataques de ansiedad y algunas depresiones podrían estar relacionados con el estado play.

¿Se antepone lo funcional a lo orgánico? ¿Habría que buscar experiencias orgánicas? ¿Cómo cuáles? Podría empezar con tomarme tiempo para escoger las frutas y verduras en el mercado, caminar sin prisa, escribir una carta a mano y llevarla al correo. O mejor aún debería convivir tres meses en una comunidad Amish. Esta es la propuesta orgánica más hermosa de la que he tenido noticia.

Puente

Si alguien puede imaginar la importancia de un puente es seguramente capaz de construirlo, si alguien es capaz de imaginar la inutilidad de un puente, ignorando la necesidad de lo real e imaginando a cambio la impotencia de lo real sobre lo ficticio, será capaz con toda certeza de ignorar, no ya el puente sino la necesidad del puente, y por ese estrecho camino, la necesidad última de cruzarlo”.

 (Ya sólo habla de amor, Ray Loriga)

Zapatos

Imaginen que una chica se alista para una cita. Se baña con jabón con aceite de macadamia y chantilly, se pinta las uñas del color de las cerezas negras, se viste y cuando llega el momento de ponerse los zapatos recuerda con decepción que no le quedaron las sandalias con puente que tanto le gustaron. Esas sandalias negras de taco alto parecían las de una princesa. ¿Si no le quedaron bien significa que no es una princesa?

Según Clarissa Pinkola Estés en Mujeres que corren con los lobos, los zapatos dicen algo de quiénes somos y de quién aspiramos a ser (“de la persona que nos estamos probando”). Los pies simbolizan no solo la movilidad sino también la libertad. En Zapatos. Un tributo a las sandalias, botas, zapatillas… Linda O’Keeffe repasa la historia del calzado, acompañando de bellas fotografías sus reflexiones y citas. De los zapatos afirma que “proporcionan el impulso necesario para cambiar, son una forma de despojarse del pasado y de dar un paso hacia el futuro”.

¿Por qué es importante para las mujeres lucirlos? Porque simbólicamente afirmamos nuestra libertad cuando llevamos botas negras, nos “elevamos” con los tacos clásicos, nos sentimos renovadas con unos zapatitos pop y damos mejores ultrapatadas con zapatillas especialmente diseñadas para este fin. Además dejamos que los zapatos nos lleven a donde no hemos ido antes… El diseñador de calzado Roger Vivier es autor de una frase que podría responder a esta incógnita: “Llevar sueños en los pies es comenzar a hacer realidad tus sueños”.

Los recuerdos más remotos de la chica de la historia están en sus pasos apurados sobre la arena caliente. Felizmente, no conoció los ajustes de las zapatillas de ballet ni las exigencias de tacos demasiado altos. Ahora la chica de la historia calza unas sandalias que le quedan perfectas. No corre, sino que camina con tranquilidad.