Archivo mensual: abril 2011

Torta verde de arroz

Esta es una de mis recetas favoritas. Por más alejada que esté del mundo culinario, no hay año que pase sin prepararla. Es original, sana y deliciosa.

Ingredientes:

  • ¼ kg de arroz
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cebolla mediana
  • Un diente de ajo picado
  • 800 g de espinaca
  • 4 huevos
  • 2 cdas. de aceite
  • 5 cdas. de queso añejo rallado
  • 1 l de caldo de verduras
  • 2 cdas. de pan molido
  • 3 cdtas. de sal
  • Pimienta al gusto

 Preparación:

Lavar cuidadosamente las espinacas, escurrirlas y picarlas. Calentar en una sartén el aceite y la mantequilla; freír a fuego regular la cebolla y el ajo hasta que tomen color. Unir las espinacas, ponerles sal y taparlas. Después de 10 minutos, agregar el arroz y la mitad del caldo de verduras y dejar cocinar por 20 minutos, agregando poco a poco el caldo hasta que el arroz esté cocido.

Dejar enfriar. Añadir los huevos batidos con sal y pimienta y tres cucharadas de queso. Mezclar y pasar a un molde enmatequillado y espolvoreado con una cucharada de pan molido. Espolvorear el resto del pan, mezclando con dos cucharadas de queso rallado sobre la superficie de la torta de arroz. Poner unos pedacitos de mantequilla encima y hornear 50 minutos a temperatura regular.

Hambre

De todas las desigualdades que hay, la alimentaria debe ser la desigualdad primigenia. Quizás llegué a esta conclusión cuando estaba haciendo un reportaje sobre una aldea infantil y leí con asombro el listado de lo que comían los niños en la semana. Tenían una dieta vegetariana (sin proponérselo), hipocalórica (espartana): insuficiente. Una alimentación que contrastaba muchísimo con los almuerzos que tenían los niños de un colegio privado, según constaba en su página web.

El derecho a la alimentación se reconoció en 1948 en París cuando se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Años después se  le denominaría como “el derecho fundamental de toda persona a estar protegido contra el hombre”.

Según el Dr. Jacques Diouf (ingeniero agrónomo senegalés y director general de la FAO): “Por derecho a la alimentación se entiende el derecho de todo ser humano a tener acceso regular a una alimentación suficiente, adecuada en el plano nutritivo y culturalmente aceptable, para desarrollar una vida sana y activa. Se trata del derecho de cada uno a alimentarse dignamente, en lugar de ser alimentado”.

Se supone que estamos en el futuro que soñaron nuestros bisabuelos. Un futuro con tecnología, comodidades, rapidez y varias alternativas de entretenimiento. Pero todavía no se ha ganado la lucha contra el hambre, ni se ha garantizado la seguridad alimentaria. Y países como el Perú son más vulnerables. Porque se encuentran en transición y su economía crece sin que sus habitantes se adecúen a nuevos estándares. El médico nutriólogo Dr. Miguel E. Angulo J. ha establecido que si bien países como Brasil, México, India y China dejan atrás la escasez y enrumban al desarrollo, aparece la obesidad debido a hábitos alimenticios poco saludables y el sedentarismo.

Oz

En las antípodas de España hay un país donde podrían estar las cosas que perdí. El celular que se deslizó del bolsillo de mi bolso, la cocina que abandonó la casa de la Barbie, la ropa que desapareció del tendal y la revista que contenía un especial sobre la fanzine.

Miles de convictos británicos poblaron este país a fines del siglo XVIII. Eran presos en un país libre, hombres a los que les esperarían trabajos duros una vez que cumplieran su condena. Después estos hombres se integrarían a la sociedad y con el paso del tiempo (que lo cura casi todo) olvidarían sus oscuros pasados.

Esas antípodas se llaman Oz.

Hace dos años el Departamento de Turismo de uno de los estados de Oz lanzó la convocatoria para el mejor empleo del mundo: cuidar durante seis meses la Gran Barrera de Coral y escribir sobre esta experiencia en un blog. El seleccionado fue el británico Ben Southall.

¿Por qué he deseado tantas veces mudarme a Oz? Porque siento que en Oz podría desarrollar otros talentos. Porque en Oz nació la abrazoterapia, la Hora del Planeta y una de las historias de amor más tiernas que he conocido. Porque a pesar de sus incendios forestales y del huracán Yasi, Oz siempre será mi Reino del Muy Muy Muy Lejano ideal para empezar una nueva vida (saludable, sustentable) y asentarme. Porque Oz es el país donde siempre sale el sol.

A veces despierto pensando que vivo ahí. Y a veces me voy a dormir con el deseo de un pasaje sin retorno a Oz.  

Más puentes

Un puente es esperanza. Esperanza: Pequeña luz  que se enciende en la oscuridad del miedo y la derrota, haciéndonos creer que hay una salida” (El rey transparente, Rosa Montero).

Nadie puede construir el puente sobre el cual hayas de pasar el río de la vida; nadie, a no ser tú” (Friedrich Nietzsche).

Para mí el río era la frontera entre Hitoshi y yo. Cuando imagino el puente, Hitoshi está allí. Yo siempre llegaba tarde y él estaba esperándome en aquel lugar. Cuando íbamos a alguna parte, siempre nos separábamos allí, él iba hacia un lado, y yo hacia el otro(Moonlight shadow, Banana Yoshimoto).

En el valle hay un sólido puente de hierro que el tren atraviesa sin cambiar de llanura, rumbo a otra localidad exactamente igual a nuestro pueblo. Bajo el puente hay nieve en invierno y sombra en verano. Jamás se ve agua en el fondo. El río no se preocupa del puente; discurre a su lado. En los días calurososos del verano se reúnen allí las ovejas” (En tierras bajas, Herta Müller).