Archivo de la etiqueta: contradon

El muki

En la mitología andina, el muki es el duende que custodia a los mineros de la sierra central peruana, y ejemplifica las relaciones de reciprocidad porque premia o castiga a los mineros según su dedicación al trabajo. Es habitual que los mineros de la sierra realicen ritos de pago al muki (los cuales suelen incluir alcohol y hojas de coca).

Su nombre deriva de murik que en quechua significa “el que asfixia” en alusión al silicio, que es un gas letal.

El muki es primo del leprechaun (que vestido de verde vigila los tesoros de las minas en Irlanda) e integra esa cofradía de personajes fantásticos que se caracterizan por habitar lugares determinados como bosques, minas, caminos, e incluso casas como en es el caso de Domovoi).

El encanto del muki contrasta con su carácter trágico porque puede llegar a quitar la vida al minero que incumpla un pacto con él. En el libro de Carmen Salazar-Soler Supay Muqui, dios del socavón. Vida y mentalidades mineras puede leerse: “Esta divinidad es considerada como el guardián y dueño del minera, que aparece a los mineros para pedirles ofrendas a cambio de riquezas minerales y dejarlos trabajar en paz (…) El muqui es un ser de forma humana, del tamaño de un niño de diez años, siempre vestido de minero salvo toda su vestimenta e instrumentos de trabajo son de oro (…)  Está dotado de un muy agudo sentido de la vista”.

La ilustración corresponde al acrílico Supay Muqui de Ivonne Lima.

Anuncios

Contradon

Conocí el concepto de contradon en una clase de relato mediático. Los tejemanejes del don y el contradon están presentes en los cuentos, las películas y también en la prensa . Para entender qué es el contradon, podemos partir por el don. Un don es un regalo, un talento. Y el contradon vendría a ser la gratitud, la actitud de reciprocidad por haber recibido ese presente, que se manifiesta en buenas acciones (las cuales legitiman que quien ha recibido los dones, los merece). El contradon genera vínculos entre las personas y comunidades.

Por ejemplo en la serie de televisión Carnivàle, Ben Hawkins había optado por no utilizar su talento, pero los acontecimientos lo llevaron a replantear su decisión. Durante la sesión que tiene con una tarotista, ella interpreta la carta del mago invertido como “talentos desperdiciados o no desarrollados aún”.

Y también hay casos más cercanos como el del panadero talquino que ayudó a sus compatriotas con víveres y clases de repostería, o el gesto que tuvo Gastón Acurio cuando ganó el Premio Príncipe Claus de Holanda. A fines del 2009, Gastón ganó este prestigioso premio que lo hizo acreedor de 25 mil euros, que redistribuyó en las causas que consideró más adecuadas: comprar el menaje de la nueva Escuela de Cocina de San Andrés (Pisco), equipar el aula de cocina oriental del Instituto de Cocina Pachacútec, producir un documental sobre el ají y cubrir los gastos de la beca destinada al mejor alumno de Pachacútec.