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Más puentes

Un puente es esperanza. Esperanza: Pequeña luz  que se enciende en la oscuridad del miedo y la derrota, haciéndonos creer que hay una salida” (El rey transparente, Rosa Montero).

Nadie puede construir el puente sobre el cual hayas de pasar el río de la vida; nadie, a no ser tú” (Friedrich Nietzsche).

Para mí el río era la frontera entre Hitoshi y yo. Cuando imagino el puente, Hitoshi está allí. Yo siempre llegaba tarde y él estaba esperándome en aquel lugar. Cuando íbamos a alguna parte, siempre nos separábamos allí, él iba hacia un lado, y yo hacia el otro(Moonlight shadow, Banana Yoshimoto).

En el valle hay un sólido puente de hierro que el tren atraviesa sin cambiar de llanura, rumbo a otra localidad exactamente igual a nuestro pueblo. Bajo el puente hay nieve en invierno y sombra en verano. Jamás se ve agua en el fondo. El río no se preocupa del puente; discurre a su lado. En los días calurososos del verano se reúnen allí las ovejas” (En tierras bajas, Herta Müller).

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No me toquen ese valse

La obra: algunos dicen que no están muertos

En el 2003 vi la obra de teatro de Yuyachkani No me toquen ese valse y me sentí muy conmovida. Por eso volví a verla este año. Empieza con una música extraña y una niebla que envuelve a los actores: un hombre en la batería y una mujer en una silla de ruedas. A la izquierda de la mujer hay un cactus grande. Adelante está lo que parece ser un santito o una virgencita alumbrada por una pequeña vela encendida.

Los actores intentan incorporarse. Ella trata de levantarse pero no puede, la gestualidad de ambos es exagerada. Reconocen al público y esperan. De pronto ella dice una frase que será clave: “Siento esta noche heridas de muerte: las palabras”. Ellos son  artistas (no sabemos sus nombres) y se presentan cada noche en un bar de Lima, donde la gente celebraba y se quería.

En el transcurso de No me toquen ese valse ella olvida las frases de sus canciones, él no puede controlar los movimientos que realiza, ambos se interrumpen y sus actos son repetitivos. Es como si intentaran una y otra vez rehacer un espectáculo que conocen.

Su discurso es caótico: alternan frases bíblicas, canciones, noticias, poesías, fragmentos de fábulas, etc. Las frases reflejan temor (prohibido escaparse”), dolor (“la cicatriz real está en el alma”), miseria (“donde vive la pobreza”) y desamor (“no necesito amar, es una pena”). Incluso llegan a reflexionar qué pasó realmente con ellos cuando exclaman: “Algunos dicen que no están muertos”.

Hay un momento de emotividad cuando el actor trata de acoger a la actriz y luego intenta darle un beso, pero ella se resiste y se burla de él. Creo que esto refleja la complicidad que ambos tienen aunque queda en el terreno de la ambigüedad si son o no una pareja fuera del escenario. Él dice entonces una frase que me ha acompañado durante años (y que no recordaba de dónde venía): “Para qué construir un puente por donde nunca va a pasar el río”.

No todo es tristeza en esta obra dramática. Llegaría a afirmar que ven con optimismo el futuro cuando dicen: “Nos tomaremos unos rones por todas las escaseces, por tanta ausencia y todo lo vivido”.

Al final de la obra, se preparan para empezar su verdadero show (al parecer, lo anterior era un ensayo) y ella recurre a una hoja de papel que descansa sobre el cactus porque ahí están las indicaciones para la coreografía de la noche. Las notas terminan en cenizas y la actriz se rehúsa a terminar la obra de ese modo, motivo por el cual entona una canción hermosa y poderosa que empieza  así: “Una leona ha parido en medio de la calle…”. Este es el broche de oro. Luego él y ella se esfuman envueltos en la bruma  artificial y la misteriosa música que da inicio a la obra.

Detrás de la obra: canto, grito, silencio

Los personajes de No me toquen ese valse se llaman Abelardo (interpretado por Julián Vargas) y Amanda (interpretada por Rebeca Ralli). Son dos fantasmas que regresan todas las noches a un bar del centro de Lima a rehacer su presentación, porque fallecieron allí a causa de un atentado terrorista.

La obra fue estrenada en 1990 y como afirma su director Miguel Rubio Zapata, No me toquen ese valse representa los imposibles años de violencia política a través de la inmovilidad o movimientos retorcidos, así como con palabras y gestos sin estructura. Algunos periodistas han identificado a la silla de ruedas y a la batería como símbolos de la impotencia y la opresión que se vivía. Rubio afirma que lo más importante en la obra es “la atmósfera que se intenta recrear a través de situaciones que provocan sus presencias”. Por ello, puso énfasis en el ritmo, el silencio, la mirada, el movimiento y la quietud.

A través del desmontaje de la obra podemos reconocer tres momentos clave que articulan el discurso de No me toquen ese valse:

  • Lo que dice Amanda al inicio sobre las palabras es, según Rubio,“casi una declaración de principios, una  invitación a otro sentir y a otra escucha, (…) las claves hay que encontrarlas en todas partes porque las palabras están heridas de muerte”.  Aquí el texto: “Las palabras entonces no sirven, son palabras. Manifiestos escritos, comentarios, discursos. Humaredas perdidas, neblinas estampadas. Qué dolor de papeles que ha de barrer el viento, qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua. Las palabras entonces no sirven, son palabras”.
  • Primero Abelardo y después Amanda dicen estas frases que orientan al espectador: “Hace tiempo que murieron, nadie sabe si fue por propia voluntad… Los amigos cercanos dudan que haya sido suicidio  porque siempre los contrataban para cantar en las fiestas y levantar los ánimos, tenían una carcajada desafiante y contagiosa, más se sabe de sus vidas que de sus muertes….”
  • Y casi al final de la obra, se vuelve explícita la situación en la que se encuentran los actores: un ensayo antes de su función. Su diálogo es como sigue:

–       Ya llegaron… El público espera.

–       Sí, son  ellos… ¿Qué hacemos ahora?

–       Lo de siempre.

–       No sé, estoy inhibido.

–       No importa, apóyate en la técnica.

–       …..

También, a través de las notas sobre la obra, se confirma que Abelardo y Amanda están tratando de recuperarse a sí mismos: su identidad, su acto artístico, su propia vida. No quieren renunciar todavía. Por eso luchan por recobrar el habla, la coordinación, la pasión, en medio de poesías, canciones de protesta y valses peruanos.

Por otro lado, hay un elemento en la obra que simboliza la esperanza: el cactus, capaz de almacenar agua (que es vida). Esta planta sirve para conectar a Abelardo y Amanda. De allí la importancia de su definición de diccionario: “Los cactus son plantas que viven en zonas áridas o secas. Pertenecen a la familia de las cactáceas. Sus tallos se engrosan y se deforman porque allí guardan el agua. Sus hojas se van convirtiendo en espinas y sus flores tienen pétalos carnosos y son de lindos colores. Son flores muy solitarias”.

Finalmente, sacié mi curiosidad por la pequeña imagen que estaba en el escenario. Se trataba de la Virgen de la Caridad del Cobre.

Rebeca Ralli “desmonta a la leona”: http://pfcomunicaciones.blogspot.com/2009/10/desmontando-la-leona.html

A ciegas

A ciegas es uno de mis cuentos favoritos escritos por Ray Bradbury. Tiene entre sus protagonistas a Thomas Quincy Riley (más conocido como Quint), un niño con gran curiosidad por el mundo. El personaje aparece, con distintos nombres, en diferentes historias bradburianas y el apacible pueblo de Green Town sirve de escenario.

Este cuento tiene misterio y humor, hermosos diálogos y algo indescifrable que atrapa al lector. Trata sobre un misterioso personaje que llega a un tranquilo pueblo estadounidense manejando a ciegas un automóvil Studebaker modelo 1929. Maneja sin ninguna dificultad a pesar de que lleva puesta una capucha de terciopelo negro (tiene algo del Muchacho enmascarado). El propósito del Señor Misterioso es mucho más complejo que aumentar las ventas de sus autos. Lo que él desea con todo su corazón es vivir entre la gente, porque cree que socializando su rostro será remodelado. Una de las reflexiones más profundas del relato es cómo todo nos va cambiando sin que nos demos cuenta: las conversaciones, el cariño, las miradas… Todo esto nos permite desarrollarnos como personas.

Es la historia de un hombre que ha estado solo por mucho tiempo, pero como siempre llega “el día” en los cuentos, 1929%20Studebaker%202se arma de valor y decide darse una oportunidad para que la gente lo conozca. Ya no se dedica únicamente a promocionar sus autos, emprende una labor de márketing personal para llegar a tener amigos, y quizás conocer el amor. Él no sabe desde cuándo usa la capucha  ni por qué decidió ponérsela. Especula que el motivo pudo haber sido  un accidente o una grave ofensa por parte de una mujer; está seguro que lo sucedido lo hirió mucho. Tampoco puede precisar qué hay debajo de la capucha: si algo monstruoso o la nada absoluta.

A ciegas habla de la amistad, de la esperanza y de la oportunidad que podemos darnos todos para cambiar nuestras vidas. Pueden leer el cuento aquí: http://isaiasgarde.myfil.es/get_file?path=/bradbury-ray-a-ciegas.pdf (pág. 51-62).

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Una verdad incómoda

film-goreEl documental de Al Gore nos invita a tomar acciones para detener el calentamiento global ya que cada uno de nosotros es la causa de este problema. Aunque las primeras audiencias sobre el calentamiento global se desarrollaron a mediados de los setentas, no suscitaron la atención debida. Sin embargo, ahora nos encontramos frente a un imperativo moral: los diez años más calurosos que se hayan registrado están comprendidos en los últimos catorce años  (el 2005 fue el más caluroso). Esto nos conduce al deber de salvar nuestro planeta y evitar tener a millones de refugiados climáticos.

¿Por qué este político estadounidense se interesó en la ecología? De niño tuvo la oportunidad de vivir tanto en el campo como en la ciudad, lo cual hizo que apreciara el contacto con la naturaleza. Más adelante, en sus años universitarios conoció las conclusiones de su profesor Roger Revelle, quien estudiaba la relación que existía entre los mayores cambios en la civilización y la atmósfera (fue uno de los primeros en advertir sobre el calentamiento global). Finalmente, el hecho que EE. UU. fuera responsable del 30,3% de los contaminantes (y que junto con Australia sea fuera el único país industrializado que no ratificó el Protocolo de Kioto) le hicieron ver que tenía que hacer algo al respecto. Aunque su participación en las elecciones presidenciales estuvo motivada por la determinación para generar un cambio positivo en el medio ambiente, su derrota hizo que se dedicara en dar conferencias alrededor del mundo sobre el calentamiento global.

Gore explica que hay tres razones por las cuales la civilización ha entrado en conflicto con el planeta:

a) Exceso poblacional: la gran demanda de recursos y energía no es sostenible y son precisamente los países más pobres los que ostentan las tasas más altas de natalidad. 

b) Revolución científica y tecnológica: estos avances han traído muchas ventajas pero también nuevas amenazas porque ahora la tecnología es mayor que la escala humana, lo cual representa responsabilidades mayúsculas.  

c) Las falsas percepciones: los políticos y  la prensa han hecho creer que no existe un consenso entre los científicos en lo que se refiere al cambio climático. Aquellos científicos que lucharon por difundir esta “verdad incómoda” fueron perseguidos o ridiculizados. Y como consecuencia, muchos permanecen escépticos porque no se percatan qué tan graves (y próximas)  serán las consecuencias del calentamiento global. 

En su mensaje, Al Gore pone énfasis en las consecuencias que trae consigo el calentamiento global: altas temperaturas en los océanos que ocasionan tormentas más fuertes, sequías, excesivas precipitaciones, nichos ecológicos afectados, especies en peligro de extinción, aumento de enfermedades infecciosas, etc. El ejemplo más claro está en el deshielo: desde los setentas el hielo del Ártico ha descendido un 40% y se calcula que de continuar así, desaparecería por completo en los próximos 50 años.  

al-gore¿Cuáles son algunas de las recomendaciones? Plantar árboles, reciclar, reducir el uso de automóviles (caminar o usar transporte público), optar por fuentes de energía renovables, aprender todo lo que posible sobre este tema y elegir a los políticos que presenten alternativas de solución a esta crisis.

Finalmente, es bueno saber que entre la negación y la desesperanza podemos hacer algo al respecto. Tenemos todo para lograrlo menos la voluntad política. Antes, ya ganamos otras batallas gracias a la libertad y la autodeterminación (dos potencias terminaron su carrera armamentista y superamos el problema de la capa de ozono), pero esta vez, como dice Gore, “la perspectiva es distinta porque los triunfos y las tragedias se dan en un solo píxel: nuestro único hogar”.

Más información en: www.climatecrisis.net 

El 6 de diciembre El País publicó un reportaje titulado “Así sufrimos el cambio climático”. Lasimágenes hablan por sí solas:  

www.elpais.com/fotogaleria/cambio/climatico/primera/persona/elpgal/20091206elpepusoc_1/Zes/1

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