Archivo de la etiqueta: renovación

Hola Macca, adiós Bijoux

Fui una de las 47 mil personas que fue a ver a Paul McCartney en el Estadio Monumental. Me pareció increíble asistir al concierto de un Beatle y pagué lo que nunca había pagado por un espectáculo. Además de las hermosas canciones (de The Beatles y de su carrera como solista), de las simpáticas similitudes (Paul McCartney y yo somos vegetarianos y cumplimos años el mismo día) y de todo lo que los Cuatro de Liverpool significaron para la historia del rock, yo tenía una razón adicional (y personal) para no perderme este concierto.

Hace unos meses Bijoux me dio el adiós definitivo y yo me aterré tanto de hundirme en la depresión, de descubrir alguna nueva forma de autodestrucción o no saber qué hacer con el dolor que sentiría, que no me permití llorar y continué hacia adelante como si nada hubiera pasado, con la diferencia que trabajé más duro que nunca (no solo en el ámbito laboral). Incluso me di el “lujo sentimental” de asistir a un emotivo matrimonio y pude mirar con ojos ternura (pero sin derramar ni una lágrima)  a la pareja que se casaba.

Tocó Yesterday (que tiene 3 700 versiones), le dedicó Here today a John Lennon y Something a George Harrison, nos regaló una excelente versión de Live & let die con fuegos artificiales, y nos transportó a otro tiempo (ante mis ojos, a medida que avanzaba el concierto, Macca rejuvenecía). Pero una de las certezas que tuve es que él  estuvo realmente maravillado de arribar al Perú y se entregó en el escenario.

Los últimos cambios en mi vida se han dado de manera natural. El concierto de Paul McCartney fue para mí un obsequio y asistir, una forma simbólica de decirle adiós a Bijoux (que por cierto es un fanático de The Beatles). Cuando le dije hola a Macca, le di la bienvenida a todas las cosas buenas (y nuevas) que me esperan. Finalmente, todo es amor.

Penas de amor (II)

Creo que está bien contar nuestra pena de amor a las personas más cercanas, pero no debemos esperar que nos comprendan. Como dice Rosa Montero en La loca de la casa, los achaques amorosos a menudo causan risa y/o conmiseración, y es muy acertada al colocar esta cita de Alejandro Gándara: “Amar apasionadamente sin ser correspondido es como ir en barco y marearse: tú te sientes morir pero a los demás les produces risa”.

Tenemos un misting system temperando nuestro corazón, pero debemos dar paso a la fase de recuperación. Durante esta fase recomiendo aprovechar al máximo la luz solar porque tiene un efecto positivo en el estado anímico y  fortalecer la autoestima dándonos cuenta lo valiosas que somos, expresando con seguridad nuestras ideas y pasándola bien. Por otro lado, no se debe descuidar la salud por lo que aconsejo mantener una alimentación balanceada y respetar las horas de sueño (para quienes tienen problema en conciliarlo pueden tomar una ducha caliente antes de dormir o tomar una taza de leche tibia con miel). Si bien las actividades físicas son una terapia efectiva en estos casos, no es aconsejable ejercitarse hasta quedar extenuadas (después de la euforia suele venir una sensación de vacío). A quien se recupera del desamor, jamás le aconsejaría nadar de noche. Considero que es bueno dejar de lado las quejas innecesarias y comentarios negativos, aunque sí es útil hacer un balance de lo que sucedió para dar por clausurada una etapa.

Cuando sentimos que nos encontramos bastante mejor, estamos en la fase de renovación, que traerá nuevas perspectivas a nuestras vidas. Es el momento ideal para empezar a salir, encontrar nuevos proyectos que nos ilusionen (como matricularse en un curso o realizar algún viaje) y también para conocer nuevas formas de pensar. En definitiva, es el momento para volver a apasionarse por la vida.

heart

Las mujeres que más admiro son aquellas que disfrutan verdaderamente la vida, que son lo suficientemente valientes para luchar por su libertad. Tal vez, esta pena de amor sea la oportunidad para convertirnos en mujeres más fuertes y elásticas, como si practicáramos Pilates a diario.